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Programa – Octavario de la Virgen de Caacupé

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Homilía Misa Central de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción

“Misión Permanente en Paraguay: Evangelizar la Familia”                                         

    Homilía de Mons. Claudio Giménez                                   

 Obispo de Caacupé                                                                                               

Pte. CEP

Misa Central de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción    

 8 de diciembre 2012

Gn 3, 9 – 15. 20; Sal 97, 1 – 4; Ef 1, 3 – 6. 11 – 12; Lc 1, 26 – 38.

 

Mis queridos hermanos:

  1. Estamos ya en pleno Adviento, en preparación a la Navidad de este año, Trienio dedicado a la familia en Paraguay, con todas las bendiciones que trae consigo el Año de la Fe, iniciado en Roma el 11 de octubre reciente.

La Iglesia siempre nos ha puesto como modelo de familia cristiana a la Sagrada Familia de Nazaret, por su santidad de vida, espíritu de trabajo, unidad en el hogar y solidaridad con los semejantes.

La Iglesia en Paraguay, a través de su Departamento de Pastoral Familiar, con la ayuda de la Comisión Episcopal de Pastoral, ha lanzado un plan pastoral familiar de tres años, para ayudar a enriquecer la fe de las familias en Paraguay.

Aprovechamos esta gran fiesta de María para decirles, que “Continuemos la atención pastoral a las familias, en este Trienio. Sigamos anunciando en nuestra sociedad paraguaya los principios fundamentales del Evangelio de la Familia, fundada ésta sobre el sacramento del matrimonio, con el fin de renovar la vida y esperanza de la sociedad… Porque una de las mejores contribuciones de la familia es la de edificar la Iglesia y la de dar solidez de convivencia a la sociedad” (Carta de los Obispos del Paraguay, Nº 37, nov. 2012, pág. 9).

¿Cómo nos va a resultar realmente esta tarea? ¿Qué hace falta para lograr este objetivo? Con mucha fe. Una fe práctica que se manifieste en obras.

El Evangelio de hoy nos recuerda la fe sencilla de María Inmaculada, cuando pregunta al  Angel cómo llegaría a ser Madre de Dios, y recibe esta respuesta:

“El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios” (Lc 1, 35).

Además le comunica que su prima Isabel, anciana y considerada estéril, estaba esperando un niño, “Porque nada es imposible para Dios” (v. 37).

Surge entonces la frase eterna de María, la Inmaculada Concepción, repleta de fe en su Dios y Señor:

“He aquí la Servidora del Señor; hágase en mí según tu palabra” (v. 38)

María sale de su casa y va presurosa a visitar a su prima Isabel para socorrerla en el parto, impulsada por la fe en la Palabra de Dios. Escuchó la Palabra y se puso en acción.

Fue y transmitió alegría, gozo, como Portadora del Espíritu Santo.

Esta visita habla de mucho amor y paciencia, habla de espíritu de servicio desinteresado al semejante.

Puede tomarse como modelo de Nueva Evangelización con obras y no sólo con palabras.

Un modelo sencillo para una Iglesia en Misión Permanente.

Nuestra Iglesia será así más maternal, más cercana, más humana, más humilde y servicial. Estará más en medio del pueblo, enseñando con ejemplo a vivir solidariamente y en comunión (DA, 362).

Las personas que visitan casa por casa ya están siendo bien recibidas en aquellas Parroquias donde se realiza la Misión Permanente con esa modalidad (DA, 550).

Conviene insistir que cada familia tenga su Biblia, la lea en familia, reflexione y comparta con sus vecinos. Una imagen de María puede facilitar y hacer más accesible llegar a Dios. Además, la oración por las familias, de la CEP, puede ayudar a renovar la hermosa costumbre de bendecir a los hijos.

  1. Sabemos que esta Misión Permanente, casa por casa, tendrá más frutos si la realizamos con fe.

¿Y qué es la fe?

Estamos en el Año de la Fe. Conviene saber de qué se trata la fe querida por el Señor. La fe que Jesús exige desde el comienzo de su actividad (Mc 1, 15), es un impulso de confianza y de abandono, por el cual la persona renuncia a apoyarse sólo en sus ideas y en sus fuerzas, para abandonarse a la palabra y al poder de Aquel en quien cree (Lc 1, 20. 45; Mt 21, 25. 32)

La Iglesia nos enseña, que cuando la fe es fuerte, obra maravillas (Lc. 17, 20; 21, 21; Mc 16, 17), lo consigue todo (Lc 21, 22; Mc 9, 23), especialmente el perdón de los pecados (Mc 9, 2; Lc 7, 50) y la salvación, para la cual es condición indispensable (Lc 8, 12; Mc 16, 16; cf Hch 3, 16).

Este Año de la Fe nos viene muy bien a todos, para renovarnos personalmente, para renovar a las familias, para renovar a la Iglesia y para renovar a nuestro querido pueblo, desde adentro.

Hay mucho por hacer como Iglesia. Nunca será suficiente todo lo que hagamos para ayudar a las familias.

Como somos un pueblo mayoritariamente católico, cristiano, tenemos derecho a recurrir a nuestras autoridades, para que ellos, como cristianos, tengan en cuenta a las familias paraguayas y extranjeras que habitan nuestra tierra.

Hace muchos años, en 1963, en una Pastoral Colectiva sobre la renovación cristiana de la familia paraguaya decían los obispos del Paraguay:

“La familia es una desconocida, o mejor, una gran ausente en nuestro país. Diríase que la hemos envuelto, consciente o inconscientemente, en una conspiración de silencio.

La soslayamos en la vida política, porque la bandera familiar es una bandera generalmente ausente en las campañas de los partidos y en las preocupaciones de nuestros dirigentes políticos”.

Tenemos una Constitución, es nuestra Carta Magna, y allí dice claramente lo siguiente, en los capítulos 49 al 52, que se refiere a la familia:

49. “La familia es el fundamento de la sociedad. Se promoverá y se garantizará su protección integral. Esta incluye la unión estable del hombre y la mujer.”

50. “Toda persona tiene derecho a constituir familia, en cuya formación y desenvolvimiento la mujer y el hombre tendrán los mismos derechos y obligaciones”

51. “La ley establecerá las formalidades para la celebración del matrimonio entre el hombre y la mujer, los requisitos para contraerlo, etc.”

52. “La unión en matrimonio del hombre y la mujer es uno de los componentes fundamentales en la formación de la familia”

Revisemos si se han tomado realmente en serio estos capítulos y aquellos otros que se refieren a la mujer, a los niños.

Y si a los papás ¿se les ha ayudado lo suficiente para que todos tengan un trabajo digno para mantener a sus familias?

Algo más: ¿Existe en nuestro país, a nivel de programas de gobierno, alguna campaña para educar en el amor al trabajo?

  1. Pero no solamente hemos de exigir a nuestras autoridades y a la Jerarquía eclesial, a nuestros Obispos y Párrocos, a nuestros agentes pastorales. Todos los católicos somos la Iglesia y somos ciudadanos paraguayos.

Por lo tanto todos tenemos la responsabilidad de ayudarnos, desde nuestra realidad, a otras familias menos favorecidas moralmente, económicamente, religiosamente.

Podemos ayudarnos todos. Solidariamente somos capaces de superar muchos males y diversas necesidades.

Un ejemplo reciente de ayuda mutua es lo que ha hecho el Grupo “Familias Unidas”, defendiendo a una joven ultrajada.

Gestos semejantes están a nuestro alcance, para que nuestras familias se sientan seguras, protegidas y evangelizadas por familias evangelizadoras.

Un canto que ha ido anidando cada vez más en nuestros corazones sintetiza justamente nuestro objetivo: “Familia evangelizada y evangelizadora”. Eso pretendemos en nuestra Iglesia en Paraguay cuando hablamos de “Misión Permanente en Paraguay: Evangelizar la familia”.

  1. Permítanme resaltar algunos hechos positivos que redundan en beneficio de nuestras familias en Paraguay; porque no todo es negro en nuestro querido país:
  2. Hay familias excelentes, que transmiten espontáneamente lo que llevan adentro: su fe, su alegría, sus ganas de salir adelante y de ayudar a sus semejantes. Muchas de ellas están en Movimientos de Iglesia que se dedican a familias, integradas en sus Diócesis y en las Parroquias.
  3. La pérdida del miedo para denunciar delitos, especialmente aquellos que atentan o hieren a las familias. Así se protegen mutuamente.
  4. La donación de órganos, que ha crecido en número y ha posibilitado a nuestros médicos salvar vidas, en cantidad considerable, a miembros de otras familias.
  5. El traslado del antiguo Hospital de Clínicas a uno nuevo y moderno. Me pregunto: ¿quién no ha pasado alguna vez por ese querido hospital? Familias enteras, especialmente las más pobres de nuestro país. Muchos médicos y enfermeros/as han derramado lágrimas, y con razón. Esas paredes y esas salas nos hablarán por mucho tiempo de la entrega de estos profesionales y de su ilimitado amor a nuestro pueblo.
  6. El talento de los artistas paraguayos y productores de excelentes películas con premiaciones internacionales. La exitosa carrera de concertistas paraguayas de guitarra. Los niños y jóvenes que inundan el Paraguay con su música y su alegría. Miles de niños que aprenden a usar su pequeña computadora, preparándose para el futuro. Todo esto redunda en beneficio de la familia y de toda la sociedad.

 

  1. La masiva afluencia de fieles a Caacupé. En su gran mayoría familias, padres e hijos juntos.
  2. La  acertada decisión de la CEP de implementar un Trienio de la Familia, para ayudar a reflexionar sobre el valor sagrado del Sacramento del Matrimonio y la Familia, buscando también ayudas pastorales eficaces. Agradecemos a Pastoral Familiar Nacional y a la Comisión Episcopal de Pastoral de la CEP.

Hacemos con la gracia de Dios, lo que está a nuestro alcance, para bien de todas las familias del Paraguay.

Juntos podemos llegar lejos. Podemos darle un contenido evangélico y una proyección constructora del Reino a ese “Santuario de la Vida” y pequeña “Iglesia Doméstica”, como acostumbramos llamar a nuestras queridas familias cristianas.

  1. El reciente Sínodo (Caminar Juntos) realizado en Roma en octubre pasado, nos anima a la Nueva Evangelización en un mensaje final, refiriéndose a la Familia:

“No escondemos el hecho de que hoy la familia, que se constituye en el matrimonio de un hombre y una mujer que los hace una sola carne (Mt 19, 6) abierta a la vida, está atravesada por todas partes por factores de crisis, rodeadas de modelos de vida que la penalizan, olvidadas de las políticas de la sociedad, de la cual es célula fundamental, no siempre respetada en sus ritmos ni sostenida en sus esfuerzos por las propias comunidades eclesiales. Precisamente por esto, nos vemos impulsados a afirmar que tenemos que desarrollar un especial cuidado por la familia y por su misión en la sociedad y en la Iglesia, creando itinerarios específicos de acompañamiento antes y después del matrimonio. Queremos expresar nuestra gratitud a tantos esposos y familias cristianas que con su testimonio continúan mostrando al mundo una experiencia de comunión y de servicio que es semilla de una sociedad más fraterna y pacífica” (Mensaje, Roma 2012, Pág. 38).

 

  1. Hacemos un llamado para que cada familia se integre en esta hermosa misión que Dios hoy nos encomienda, como nos enseñó su Madre en Caná de Galilea, haciendo lo que Jesús nos dice, y volveremos a ver milagros de amor en nuestros hogares.

¡Que la Sagrada Familia de Nazaret bendiga a todas las familias de nuestra querida tierra paraguaya!

 

Nuestras familias no están solas. Jesucristo prometió antes de su Ascensión, que estaría con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo

 

Así sea.

 

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Misa – 07 de diciembre de 2012

Homilía del Monseñor Adalberto Martínez Flores

Caacupé – 07 de diciembre de 2012

 

“Los humildes se alegrarán más y más en el Señor y los más indigentes se regocijarán en el Santo de Israel” (Is 29, 17-24)

 

Uno de los títulos preferidos del profeta Isaías para referirse a Dios es el Santo de Israel. Este título afirma ante todo la santidad divina, su majestad, bondad y poder; significa también que Dios, no es un Dios lejano, que está cerca de su pueblo, siempre dispuesto a realizar su misericordia.

 

En la expresión El Santo – Kadosh – Sagrado (hebreo)  reconocemos a Dios como fuente de donde surge (emana) todo lo creado: el cuerpo, el alma, el alimento, el amor. “Los más indigentes se regocijarán en el Santo” En El, encontrarán refugio y fortaleza en los avatares y pruebas de la vida; se acabarán los tiranos, aquellos que tiranizan y esclavizan, para arrodillar voluntades y conducir el rebaño hacía fuentes de aguas contaminadas; serán extirpados los que escondidos en las oscuridades de su propia obcecación orientan sus obsesivas maldades para desbaratar, confrontar, enemistar y aniquilar el rebaño; serán extirpados los que mienten y con una palabra realizan actos de injusticia para luego lavarse las manos para culpar a otros de sus iniquidades; serán extirpados aquellos que se alimentan de actos de corrupción esquilando a las ovejas que están bajos sus cuidados.

 

Nuestro Dios, refugio y fortaleza, da su palabra, y en ella la promesa, que no solo es justo, guardián y protector, sino que nos orienta y conduce hacía las fuentes seguras y tranquilas de su propio corazón: de donde mana la leche, la miel de su Palabra para nutrirnos de su propia Santidad.

 

El nos conduce hacía las verdes praderas, (cf Sal 23) hacía nuevos horizontes para alimentar nuestra hambre de la verdad y saciar nuestra sed de justicia, de paz y reconciliación; nuestra sed de vida plena y verdadera

 

El Señor reafirmando su promesa – Isaías 29 – nos dice: cuando vean lo que hago en medio de ustedes, proclamarán que mi nombre es Santo, y temerán al Dios de Israel, y los espíritus extraviados volverán a entender…. La vara y el callado del Buen Pastor, orientan y conduce más bien a aquellos que se han extraviado del camino de la vida. Los rescata por voluntad propia del camino que conduce a la muerte  para reconducirles por el camino del bien, de la vida en abundancia de bienes humanos y espirituales.

 

Es esa la esperanza que depositamos en el tres veces Santo (Santo, Santo, Santo es el Señor del Universo) que cantamos y hacemos coro con los ángeles del coro celestial. La esperanza y plegarias de los dos ciegos que se encontraron con Jesús: “Ten piedad de nosotros”; la esperanza y la fe, que podía realizarse lo que le pedían, que sus ojos se abrieran, y que así fue: se hizo la luz; la luz  que iluminaron sus retinas, y la luz que les inundo el corazón con el poder de Dios, que hizo que saltaran de alegría para difundir el milagro de la vida, del rescate de la oscuridad y la marginación.  Cuantos milagros ha realizado el Señor en la historia de hombres y mujeres que en su Luz han encontrado, sentido y dirección en sus vidas.

 

Hombres y mujeres que han sido infundidos, colmados por la santidad del Señor para que ellos a su vez transformados por la gracia sean difusores y promotores de su santidad, que es la misión de aquellos que con fe han abrazado y comprometido sus vidas en el seguimiento de Cristo.

 

El mandato de Dios (Lev 19,2) “Sean Santos porque yo Yahvé vuestro Dios soy Santo” y como dice San Pedro (1 P 1,14-15) “no se conformen a los deseos que antes tenían en su ignorancia, sino como aquel que les llamó, es Santo, sean también santos en toda su manera de vivir, porque está escrito: sean santos como yo soy santo”

 

Lo ha dicho Benedicto XVI al concluir dos años de catequesis sobre los santos (13-IV-2011): “La santidad, la plenitud de la vida cristiana, no consiste en el realizar empresas extraordinarias, sino en la unión con Cristo, en el vivir sus misterios, en el hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos”. La santidad –ha explicado – no es otra cosa que el seguimiento y la unión con Cristo, dejar que Cristo tome plenamente la vida humana, hasta poder decir con San Pablo: “no vivo yo, es Cristo quien vive en mí” (Ga 2, 20), o con San Agustín: “Viva será mi vida llena de ti” (Confesiones, 10,28).

 

Los Santos: testimonios vivos de la fe en defensa de la persona y la familia.

 

Hoy celebramos la fiesta de San Ambrosio: Cuando apenas fue elegido Obispo, (374) improvisado carecía de los conocimientos de teología, pero conciente de su misión de instruir a los demás, siendo el mismo ignorante, se sumió en los estudios de las Sagradas Escrituras. Predicaba con el ejemplo de su vida y se despojó de su patrimonio a favor de los pobres. Más que retórico a pesar de su gran elocuencia como predicador fue un verdadero pastor y defensor de las enseñanzas de la Iglesia y sus ricas tradiciones.

 

Escribió un tratado sobre “La Fe” donde decía: yo quisiera más que discutir sobre la fe, exhortar a la fe. Exhortar ala fe es hacer de ella una ferviente profesión; la profesión de fe y amor de San Ambrosio, ha contribuido grandemente para la santificación del pueblo de Dios de su tiempo y hasta nuestros días.

San Roque González de Santacruz, nuestro Santo autóctono paraguayo también ha sido insigne y fundamental prócer en la edificación de la nación, juntamente con Alfonso Rodríguez y Juan del Castillo. Juan Pablo II en su canonización (16 de mayo de 1988) ha dicho: Toda la vida del padre Roque González de Santa Cruz y sus compañeros mártires estuvo marcada plenamente por el amor: amor a Dios y, por El, a todos los hombres, en especial a los más necesitados, a aquellos que no conocían la existencia de Cristo ni habían sido aún liberados por su gracia redentora.

Fue fundador de pueblos, luchador en la defensa de los guaraníes, de su propia identidad como pueblo ante los peligros de sometimiento, la opresión  y extinción. El,  conjuntamente con otros valientes misioneros, ha transmitido los pueblos originarios la fe en Jesucristo y su Iglesia.

San Roque,  ha sido hombre de acción y profunda oración: “por más ocupaciones que hayamos tenido – escribía San Roque en 1613 – jamás hemos faltado en nuestros ejercicios espirituales y modo de proceder”.

Decía Juan Pablo II en su canonización (1988): “El corazón incorrupto del padre Roque González de Santa Cruz constituye una imagen elocuente del amor cristiano, capaz de superar todos los límites humanos, hasta la muerte”

El vuelve hasta nosotros para exhortarnos:

-         a conservar viva vuestra fe; aquella fe en Cristo que los nuevos Santos transmitieron con su vida e hicieron fecunda con su sangre.

-         para alentaros a hacer que la fe sea  operativa, capaz de abatir los muros de divisiones, con solidaridad y de caridad

La fe operativa nos llevará a hacer y señalar caminos de bienestar, de respeto y promoción de la vida humana en defensa de la soberanía de la familia. La palabra que nos conduce hacía las fuentes de la Vida, debe llevarnos a conducir a nuestro pueblo hacía horizontes de esperanza y pacifica convivencia, donde se sigan realizando mayores esfuerzos y mejorar los esfuerzos en las organizaciones del Estado y de la ciudadanía para defender la dignidad de los niños, realizando   acciones eficientes para erradicar la desnutrición infantil, la muerte materna, la niñez y adolescencia en situación de calle, la inseguridad y la delincuencia en los vecindarios, la violencia contra los niños y mujeres en el seno del mismo clan familiar, acciones que orienten hacia el respeto y la dignidad de las personas desde la concepción, nacimiento y en todo los procesos de su crecimiento y desarrollo.

La luz y la sabiduría que surge de la santidad de los Santos, no es sino el reflejo de la santidad de Dios, quienes nos animan a nutrirnos de la savia de su Palabra. Tanto necesitamos, y le pedimos al Señor “Auméntanos la fe” (Lc 17,5)

Haz crecer a tu pueblo en la adhesión al seguimiento de Cristo el Señor, con profundo sentido de pertenencia a la familia de su Iglesia a ejemplo de nuestros padres y madres que han alcanzado la fuente de su santidad.

También el ejemplo de vida de la Sierva de Dios María Felicia de Jesús Sacramentado, una joven paraguaya, carmelita descalza quien vivía su Fe y su entrega con un corazón alegre; nos edifica aún en medio de los sufrimientos de su enfermedad decía: “que tenga a flor de labios siempre una canción y una sonrisa, aunque el corazón lleve las llagas del desengaño y la incomprensión y aunque todo a mi alrededor se derrumba, ante tus glorias y te diga: gracias Señor (Diario, 9 de mayo de 1953). También escribía la sierva de Dios, “en todos los trabajos que estoy realizando, donde quiera que sea, que pueda dejar un rayito de tu luz”

El Señor nos invita a ser rayitos del Rayo de su luz (sal de la tierra y luz del mundo – Mt 5:13) para iluminar con el testimonio de nuestra santidad, a un mundo necesitado, más que de maestros, testigos de la fe y la verdad que es Cristo, el Señor.

Por la fe, hombres y mujeres de toda edad, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida (cf. Ap 7, 9; 13, 8), han confesado a lo largo de los siglos la belleza de seguir al Señor Jesús allí donde se les llama a dar testimonio de su ser cristianos: en la familia, escuelas, colegios, universidades, la profesión (militares y policías) y la vida pública.

Por la fe, María Santísima aceptó la palabra de Dios: “Hágase en mí según tu palabra”. Isabel profetizó poco tiempo después: “Feliz de ti que has creído, que se cumplirían lo que se te ha dicho de parte del Señor.”

 

Que ella,  La Santa por excelencia, nuestra Madre, Virgen de los milagros de Caacupé, nos enseñe y ayude para peregrinar siempre hacía la santidad de dios, y de su hijo Jesucristo Nuestro Señor. AMEN

 

 

 

Monseñor Adalberto Martínez Flores, Obispo de las Fuerzas Armadas de la Nación y Secretario General de la Conferencia Episcopal Paraguaya.

 

 


Hoy comparten con nosotros este novenario  militares y policías. Entre ellos el 3er Contingente de militares del CECOPAZ que van a Haití, país que hoy necesita de nuestra ayuda para su construcción.  Les acompaña como Capellán el P. Hermes González de la Diócesis Castrense. Pedimos a la Virgen de los milagros de Caacupé que los bendiga y les regale fortaleza en esta misión.

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FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS DE CAACUPÉ – DICIEMBRE 2012

VIERNES 7 DE DICIEMBRE (Víspera)

Tema:

“Los Santos: Testimonios vivos de la fe en defensa de la persona y la familia”.

07:00 hs. Mons. Adalberto Martínez Flores, Obispo de las FF.AA. y Policía Nacional. (Planta alta)

12:00 hs. Recibimiento a la “Peregrinación del Este”

19:00 hs. Su Excia. Rvma. Mons. Eliseo Antonio Ariotti, Nuncio Apostólico en Paraguay. (Planta alta)

 

SABADO 8 DE DICIEMBRE (Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María)

00:00 hs. Misa a cargo de la Diócesis de Coronel Oviedo.

Preside: Mons. Juan Bautista Gavilán.

(Planta alta)

 

01:30 hs. Misa a cargo de Religiosos.

Congregación: Movimiento Juvenil Salesiano.

(Planta alta)

 

03:00 hs. Misa a cargo de Religiosos.

Congregación: Jesuítas.

Preside: P. Alberto Luna.

(Planta alta)

 

05:45 hs. Procesión con la imagen de la Virgen de Caacupé.

 

06:00 hs. Gran Celebración Eucarística.

Preside: Mons. Claudio Giménez – Obispo de Caacupé y Presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya.

(Planta alta)

 

09:00 hs. Misa.

Preside: P. Marciano Toledo.

(Planta alta)

 

10:00 hs. Misa a cargo de la Congregación San Luis de Guanella.

Preside: P. Sebastián Bente.

(Planta baja)

 

11:00 hs. Misa a cargo de la Familia Vicentina en Paraguay.

(Planta alta)

 

12:00 hs. Misa a cargo de Sacerdotes del Seminario Redemptoris, Asunción.

(Planta baja)

 

15:00 hs. Misa.

Preside: Luis Saldívar.

(Planta alta)

 

16:00 hs. Misa a cargo de los Padres Oblatos de María Inmaculada.

(Planta baja)

 

17:00 hs. Misa.

Preside: P. Arnaldo Godoy.

(Planta alta)

 

19:00 hs. Misa a cargo de los Padres de Schoenstatt  y procesión  con antorchas alrededor del Santuario.

(Planta alta)

 

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DOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

El 8 de diciembre de 1854, el papa Pío IX proclamó la fiesta de la Inmaculada Concepción con el siguiente discurso: “Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe”. Para significar que María no fue alcanzada por el pecado, se la representa con un pie sobre una serpiente.

“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de todo mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelado por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles … ”   Pío IX, bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de (1854).

 

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NOVENO DIA DEL NOVENARIO.

LA VIRGEN MARÍA ES LA INTERCESORA Y PROTECTORA DE TODOS LOS PARAGUAYOS EN NUESTRAS NECESIDADES MORALES, ESPIRITUALES Y FAMILIARES.

Queridos hermanos y hermanas, en el Año de la Fe y el Trienio de la Familia, la enseñanza que se nos propone se refiere a la Santísima Virgen María, nuestra madre, madre de la Iglesia y madre de la humanidad. Quienes venimos en peregrinación reconocemos esa presencia viva en nuestras vidas y con mucha fe, nos disponemos a “hacer lo que Él nos diga” (cfr. Jn 2,5).

Desde este Santuario dedicado a la Virgen de Caacupé saludo cordialmente a Mons. Claudio Giménez y a su Clero, como así también a los miles de peregrinos, congregados este año para celebrar los misterios de Cristo. Su madre, Tupasy Caacupé nos ayude a contemplarlo, amarlo y servirlo con mucha fe. Saludo también a quienes nos acompañan por la radio y la tv, especialmente a quienes se encuentran en su lecho de enfermos y ancianos.

  1. 1.   Nuestra realidad. ¿Cómo nos vemos desde este Santuario?

Nosotros como discípulos misioneros, renovamos nuestra fe en la Virgen María, peregrinamos, rezamos el rosario y en los momentos más difíciles de nuestra vida, la recordamos. ¡Qué entrañable es la fe del pueblo en Paraguay! – decía el Beato Papa Juan Pablo II.

Más que nunca necesitamos la intercesión y la protección de María Santísima ante la nueva realidad que vivimos. El año de la fe, dentro de este trienio dedicado a la familia, nos acompaña para discernir los “signos de los tiempos”, a la luz del Espíritu Santo, para ponernos al servicio del Reino, anunciado por Jesús, que vino para que todos tengan vida y “para que la tengan en plenitud” (Jn 10, 10). Pero hemos de comprender nuestra época.

Vivimos un cambio de época[1], de alcance global que, con diferencias y matices, afectan al mundo entero y por tanto a nuestro país. Es el fenómeno de la globalización. Un factor determinante de estos cambios es la ciencia y la tecnología, con su capacidad de manipular genéticamente la vida misma, y, con su capacidad de crear una red de comunicaciones de alcance mundial, tanto pública como privada, para interactuar en tiempo real; es decir, con simultaneidad, no obstante las distancias geográficas.

 

¿Qué consecuencias traen estos cambios? Impactan en todos los ámbitos de la vida social, la cultura, la economía, la política, las ciencias, la educación, el deporte, las artes y también, naturalmente, la religión. Ésta es la realidad.

 

¿Qué nos enseña la fe? que la protección e intercesión de María Santísima, de la Virgen de Caacupé, tiene que ver con este fenómeno afecta la vida de nuestro país y el sentido religioso y ético de nuestros hermanos que buscan infatigablemente el rostro de Dios. Tiene que ver con los nuevos lenguajes del dominio técnico, que no siempre revelan sino que también ocultan el sentido divino de la vida humana redimida en Cristo. Los Obispos reunidos en Aparecida nos enseñan que sin una percepción clara del misterio de Dios, se vuelve opaco el designio amoroso y paternal, de una vida digna para todos los seres humanos.

 

Toda nuestra realidad queda impactada por esta globalización y por la nueva cultura. Así, nuestra rica historia cristiana, católica y mariana, las familias, los grupos sociales, las instituciones educativas y la convivencia cívica han hecho la grandeza de la Nación paraguaya. ¿Hasta qué punto somos capaces de hacer una nueva síntesis de la tradición histórica recibida con la nueva cultura adveniente? Debemos proyectarnos hacia un futuro histórico común, envolviendo la variedad de sentidos. En esto reside el valor incomparable de la religiosidad popular mariana, capaz de fusionar la historia de nuestro país en una historia compartida: aquella que conduce a Cristo, Señor de la vida, en quien se realiza la más alta dignidad de nuestra vocación humana. ¡Cristo es nuestra paz; en Cristo está nuestra esperanza!

“Si el cambio más profundo es el cambio cultural y se está desvaneciendo la concepción integral del ser humano, su relación con el mundo y con Dios, debemos denunciar su profundo error. Quien excluye a Dios de su horizonte, falsifica el concepto de la realidad y sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas” (Benedicto XVI, D.I., 13.05.2007).

a.- Los rasgos de esta nueva cultura que afecta a todos, sobrevalora de la subjetividad individual, los derechos individuales y subjetivos, nuevos y arbitrarios derechos individuales, como los pretendidos derechos de la ideología del género, del aborto, del matrimonio gay, de la eutanasia… etc, dejando de lado la preocupación por el bien común, la familia y la dignidad de cada persona humana. Las relaciones humanas, sin criterio ético y moral,  se consideran objetos de consumo, llevados a relaciones afectivas sin compromiso responsable y definitivo.

b.- El mercado se constituye en el patrón de la vida social y económica; la ciencia y la técnica están a su servicio, y no al servicio del hombre. Así, se introducen por medio de los medios de comunicación de masas, el sentido estético y una visión acerca de la felicidad, una percepción de la realidad y hasta un lenguaje, que se quiere imponer como una auténtica cultura. La publicidad conduce ilusoriamente a mundos lejanos y maravillosos, donde todo deseo puede ser satisfecho; los deseos se vuelven felicidad que se alcanza con el bienestar económico y la satisfacción hedonista.

c.- De esta manera se destruye lo que de verdaderamente humano hay en los procesos de construcción cultural, que nacen del intercambio personal y colectivo. Caemos en una nueva colonización cultural, que tiene su repercusión en la vida social, política, económica y religiosa, despreciando la cultura de nuestra nación paraguaya y tendiendo a imponer una cultura homogeneizada en todos los sectores.

d.- Las nuevas generaciones son las más afectadas por esta cultura del consumo en sus aspiraciones individuales profundas. Para ello, afirman el presente; el pasado perdió relevancia, ante tantas exclusiones sociales, políticas y económicas; y el futuro es incierto. Participan de la lógica de la vida como espectáculo, considerando el cuerpo como punto de referencia de su realidad presente. Crecen sin la referencia a los valores humanos y religiosos. Sin embargo, ésta cultura no afecta a todos por igual.

e.- Todo este proceso de cambio cultural tiene de positivo el valor fundamental de la persona humana, de su conciencia y experiencia, de su búsqueda del sentido de la vida y la trascendencia. De ahí, el testimonio personal es un componente clave en la vivencia de la fe. Los hechos son valorados en cuanto que son significativos para la persona. El lenguaje testimonial puede ser un punto de contacto con las personas que componen la sociedad y de ellas entre sí, a partir del cristianismo o del patriotismo.

f.- El fracaso de las ideologías dominantes, para dar respuesta a la búsqueda más profunda del significado de la vida, ha permitido que emerja como valor la sencillez y el reconocimiento en lo débil y lo pequeño de la existencia. Este énfasis en el aprecio de la persona abre nuevos horizontes, donde la tradición cristiana adquiere un renovado valor, sobre todo cuando se reconoce en el Verbo Encarnado que nace en un pesebre y asume la condición humilde, de pobre.

  1. 2.   Qué respuesta ha sabido dar la Virgen Santísima a la nueva realidad cultural que le tocó vivir?
  2. 1.   La fe de María[2] es un ejemplo de fe viva para nosotros.

María ha tenido que vivir una nueva experiencia, la de la Anunciación, que cambió todo su proyecto de vida. Su actitud fundamental al llamado de Dios es la de la fe. Es la actitud fundamental del creyente, puesto que, como dice la Carta a los Hebreos, «sin la fe es imposible agradar a Dios» (Hb 11,6).

Isabel llama a María «la creyente» por excelencia, felicitándose por ello, y la proclama «bendita». En esa circunstancia, mientras se da cuenta de que Dios tiene un proyecto maravilloso sobre ella, María, la «llena de gracia» es invitada a colaborar libremente con Él. La pregunta que dirige al ángel Gabriel: «¿Cómo sucederá esto, pues no conozco varón?», no es de hecho una objeción o índice de una duda, sino la expresión del deseo de responder con la mayor responsabilidad y libertad posibles a esa invitación divina, prestándole un completo asentimiento. Expresado en forma paradójica, María acepta libre y alegremente convertirse en la esclava del Señor: «Hágase en mí según tu palabra».

Subrayo algunos aspectos de este pasaje evangélico.

— Ante todo, la fe de María es confianza en Dios. La fe no es, en primer lugar, la aceptación de contenidos objetivos que Dios nos revela, sino antes bien una adhesión incondicional, típica del amor, a Él y a aquello que Él quiere de nosotros. «Pídeme cualquier cosa y yo lo haré», es una de las expresiones típicas del amor, también en el nivel humano; con mayor razón en la relación de la persona con Dios. Algo semejante sucede en nuestra vida: no confiamos en Dios porque conozcamos ya anticipadamente su proyecto sobre nosotros, sino por el hecho de que Él nos invita a ponernos en sus manos, como un niño en brazos de su madre. Pongámonos así en sus manos

— La fe de María se expresa y se concreta en la obediencia. En la historia de la salvación, los grandes creyentes son auténticos obedientes, comenzando por nuestro «padre en la fe», Abrahán, hasta culminar en María. Una fe que no conduce a buscar la voluntad de Dios para después ponerla en práctica en la vida, no es auténticamente cristiana, porque desemboca en un individualismo estéril. Como escuchamos en el evangelio proclamado hoy: “No bastará con decirme: ¡Señor!, ¡Señor!, para entrar en el Reino de los Cielos; más bien entrará el que hace la voluntad de mi Padre del Cielo. (Mt 7, 21).

Precisamente esta fe-confianza, que se traduce en obediencia, constituye el camino que María recorre desde la Anunciación en Nazaret hasta Jerusalén, sobre el Gólgota, a los pies de la Cruz. Un camino indudablemente difícil y doloroso: aceptar incondicionalmente a Dios en la propia vida le complicó a María para siempre. Dos aspectos típicos de la experiencia de fe de María los resalto:

Las expectativas humanas (¡comenzando por su proyecto de vida con José!) parecen diluirse: el nacimiento del Hijo en un lugar donde viven los animales, porque «para ellos no había lugar en la posada (Lc 2,7); la dolorosa profecía de Simeón apenas cuarenta días después del nacimiento del Hijo; la escena incomprensible de los doce años, en Jerusalén (Lc 2,50). Aparece así que en la relación con Dios, es siempre Él quien toma la iniciativa y fija los tiempos y las metas, la relación no resulta nunca idéntica a sí misma. María lo aprendió pronto: en el momento de dar a luz al Hijo; lo que se decía de Él le resultaba incomprensible (Lc 2,18-19); cuanto más le era anunciado el futuro de su Hijo (Lc 2,34-35), tanto menos coincidía con lo que se le había dicho en la anunciación (Lc 1,30-33.35). La pérdida de Jesús adolescente en el templo es signo premonitor de un camino todavía más doloroso […] No hay que maravillarse si María, no siendo capaz de comprender, «guardaba todas las cosas meditándolas en su corazón» (Lc 2,19.51)» ¡Qué grande era su fe!

Pero, sobre todo, la relación misma de Jesús con su Madre manifiesta el camino de fe de María: parece que el Hijo se vaya alejando cada vez más durante la vida pública. Incluso encontramos momentos que dan la impresión de que Jesús «relativiza» esta maternidad humana. Baste recordar dos: Mc 3,31-35: «Bienaventurados, más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica», cuando su madre y sus hermanos le buscan. Palabras que muestran su verdadera grandeza, en cuanto modelo de fe y de humildad; pero es indudable el precio que ha debido pagar en este proceso de crecimiento en la fe. Precisamente porque nadie ha estado tan «cercano» al Hijo de Dios hecho Hombre como Ella, fue tan doloroso vivir este alejamiento progresivo del «hijo», para poder crecer cada vez más en la fe en el «Hijo» con mayúscula, el Hijo de Dios. Cuanto más se nos da, más se nos pide.

No obstante, recordando las palabras de Isabel, la fe, de la que María es modelo insuperable, es fuente de felicidad, de la única felicidad verdadera. En realidad, la bienaventuranza de la fe hace posibles todas las demás: sin ella sería absurdo proclamar que son felices los pobres, los que sufren, los despreciados… Existe una estrecha continuidad entre la primera bienaventuranza, en singular, y la última, en plural; sería como decir: «Bienaventurados los que se parecen a María».

  1. Para nuestra vida

Esta felicitad que brota de la fe de María la hace más cercana a nosotros como protectora e intercesora ante nuestras necesidades culturales que inciden profundamente en la vida económica, social, política y religiosa. Por eso, las ricas expresiones de la religiosidad popular mariana, que caracteriza este Novenario, deben llevarnos a compromisos de conversión al Amor de Dios manifestado en su Hijo Jesús, a búsquedas de la auténtica felicidad.

Debemos valorar y conocer mejor la nueva cultura envolvente para dialogar con sus actores, con la seguridad de la verdad de Jesucristo y de su evangelio, que siempre es luz y vida. No temamos a lo nuevo, sino sepamos discernir sus debilidades y errores para hacer crecer sus aciertos y nuevas propuestas de vida, para todos.

A nivel nacional, no dejemos al país en el aislamiento social, económico o político, por miedo a las ideologías políticas que se han manifestado caducas por atentar contra la libertad humana. Con todo, con sus actores habrá que dialogar para reconocer sus propuestas válidas, como el deseo de erradicar la pobreza de las naciones, implantando justicia, inseparable de la libertad y de la fe cristiana. Pero no serán ni el Mercosur ni el Unasur, organizaciones internacionales, quienes tal vez pretendiendo acaparar las riquezas de Itaipú y de Yacyretá, soslayen nuestra soberanía nacional. Nosotros, desde nuestra fe y del sentido histórico patrio, debemos mantener alta la frente de nuestra soberanía e independencia, discerniendo los “signos de los tiempos” cuya característica fundamental es que Dios guía la historia humana y en cada propuesta hay siempre un germen de bien, de dignidad y de búsqueda de bienestar, en la integración, colaboración y comunión entre sus países.

Insistimos con firmeza a los líderes políticos y sociales a construir la propia casa, con honestidad y lealtad. Los jóvenes, la Iglesia y la sociedad necesitan de testimonios claros, consistentes, estables ante el consumismo, la inseguridad y el individualismo egoísta. La roca firme de la fe, mencionada por Jesús, hace referencia a las cosas vitales y sencillas, costumbres, actitudes, prácticas fácilmente entendidas por los oyentes. Hacen referencia a la coherencia, no a las promesas incumplibles, no a la mentira y a la manipulación.

El testimonio personal en el mundo del trabajo y de la política, será la base firme de la fe católica. Nadie venderá su conciencia a nadie y todos buscarán la distinción entre verdad y mentira, entre el interés partidario y el bien común nacional. En este proceso, el criterio moral de distinguir el bien del mal, y los valores espirituales son fundamentales para el desarrollo integral humano.

A nivel de la familia: El amor a la Palabra de Dios, la oración frecuente, la educación cristiana de los hijos, el amor y la fidelidad matrimonial entre los esposos, la participación dominical a la Eucaristía o a la celebración de la Palabra donde faltare el sacerdote, la devoción mariana y la solidaridad de la caridad hacia los pobres, son los pilares para convertir el propio hogar en pequeña “Iglesia doméstica”.

A nivel de la Iglesia, diócesis y parroquias: El anuncio del evangelio, con los nuevos lenguajes a disposición hoy, acompañado del testimonio personal y familiar, es la clave de la Iglesia misionera, que busca mejorar su pastoral, acercarse a los alejados y realizar el primer anuncio a quienes aún no conocen a Jesucristo. Como María, a la luz de la fe, se van dando nuevas respuestas a las nuevas situaciones emergentes.

Invocamos la intercesión de la Virgen, en la nueva cultura que nos toca vivir, mientras defendemos la dignidad de toda persona, de los pobres, hasta de los que están en la cárcel. Invocamos la intercesión de María, cuando trabajamos por la promoción del matrimonio entre el varón y la mujer, y por la defensa de las condiciones de vida mejor en la familia. Invocamos la intercesión de María en defensa y atención a los enfermos y a las personas en desigualdad de oportunidades, desde los comedores, hogares para niños en situación riesgo, y en la educación de las escuelas católicas.

La Iglesia nos pide la “conversión”, el cambio de vida, el volver a nuestras raíces y a las fuentes de la Verdad, del Amor y de la Fe. Nuestro Dios no es un Dios lejano, indiferente, si no compasivo y leal. Su misión y tarea que ha dejado a sus discípulos misioneros consiste en una realidad a ejecutar en la historia humana donde se anuncia la salvación de Dios.

Finalmente, con las intenciones que nos congregan, encomendamos a la protección e intercesión de la Virgen de Caacupé, Madre y Señora de nuestro pueblo, que nos ayuden a construir la casa de la familia, la casa y escuela de comunión que es la Iglesia, y la casa común de este bendito suelo paraguayo. Sobre todo, apoyados sobre la roca viva, sobre la que se puede construir todo edificio, bien ensamblado, que conduce a la posesión del Reino (1Cor 3,10ss; 1Pe 2,1ss).

Alabados sean NS Jesucristo y su Santísima Madre. Sean por siempre benditos y alabados

 

Mons. Edmundo Valenzuela, Arzobispo Coadjuntor de la Arquidiócesis de la Santísima Trinidad.

[1]Cfr. Documento de Aparecida, Cap. I – Nuestra realidad latinoamericana

[2]Cfr. Pascual Chávez, “He aquí a tu Madre” en Actas del CGS, n. 414, 4.

Publicado en: Sin categoría

SERENATA A TUPASY KA´ACUPE – 06 de Diciembre de 2012

SERENATA A TUPASY KA´ACUPE

6 de diciembre de 2012 

Hora

Categoría

Artista

Tema

20:20 hs

Apertura

20:25 hs

POESÍA

LINO APONTE

(LIMPIO)

-          PURISIMA INMACULADA

CONCEPCION DE MARIA TUPASY CAACUPE

20:30 hs

POESÍA

RUTH MARTINEZ

-          Virgen de Caacupé

20:35 hs

DANZA

Danza Ka¨aru Poty

 (Itaugua)

-          Galopera

20:40 hs

DANZA

TAMARA PAOLA FRANCO MEZA

( Ciudad del Este)

-          Danza Paraguaya

20:45 hs

DANZA

ACADEMIA DE DANZA ESTILO (Repatriación)

-          Danza Paraguaya

20:50 hs

DANZA

Gabriela González

(SAN LORENZO)

-          PIRIRITA

20:55 hs

DANZA

Academia de danza SOL DEL RIO

(SAN LORENZO)

-          PAJARO CAMPANA

20:57 hs.

DANZA

ACADEMIA DE DANZA MARCANDO TUS PASOS

(CAACUPE)

-          SERENATA A LA VIRGEN

21:00 hs

ORQUESTA SINFONICA NACIONAL

TENOR JORGE CASTRO

(45 min)

21:50 hs

CANTO

ELIGIO QUIÑONEZ MORAY

(CAACUPE)

-          PEREGRINO CON MI PUEBLO

21:55 hs

CANTO

GERMAN MORALES

( ITA)

-          ZP 28

-          UN DIA A LA VEZ

22:05 hs

CANTO

GRACIELA MORENO Y SU GRUPO ALIANZA (Mariano R. Alonso)

 

-          Jesumi Cordillera

-          Ángel de la Sierra

 

22:15 hs

CANTO

REBECA RAMENDI

(ITA)

-

-

22:25 hs

CANTO

KADY NAHIR Y LOS PARAGUAYOS (SAN LORENZO)

-

-

-

22:35 hs

CANTO

GRUPO GONZALO OVELAR Y LOS OCAMPOS

 (ASUNCION)

-     CHE PROMESA MI APAGAVA.

-     NDE RECHAGA´HUGUI

22:45 hs

REQUINTO

JUAN NICOLAS SAMUDIO

Requintista

-     VIRGEN QUERIDA

22:50 hs

CANTO

LOS MENSAJEROS DE PARAGUAY

REINA MARIA

-     SANTA MARIA DE CAACUPE

22: 55 hs

CANTO

DENISE RESEDÁ GOMEZ (10 años, Caacupé)

-

23:00 hs

CANTO

GRUPO EVOLUCION

(ITAUGUA)

-

-

-

-

-

23: 15

CANTO

MARIACHIS “LOS NORTEÑOS” (San Lorenzo)

-

-

-

Cierre de serenata

Publicado en: Peregrinaciones y Actividades

SEPTIMO DIA DEL NOVENARIO

Mensaje en Caacupé 2012.

Los jóvenes están llamados a ser los protagonistas en la evangelización de su propia familia.

 

Queridos hermanos/as:

Cada año, el novenario de Caacupé crea expectativas porque nuestra  madre la Virgen María nos convoca a compartir con ella como intercesora nuestra, las gracias que hemos recibido, las numerosas peticiones que le queremos hacer y las reflexiones sobre temas que nos preocupan más, para una convivencia más justa, más solidaria, más fraterna. Quiere hacernos escuchar las enseñanzas de Jesús en un ambiente espiritual de fe para estar en sintonía con el Año de la Fe promulgado por el Santo Padre Benedicto XVI. Sin este espíritu de fe poco provecho sacaremos del novenario, ya que la devoción a la Virgen María nos nace del sí que dio ella a Dios desde el momento de su Concepción Inmaculada, es decir sin pecado original, y que lo expreso en el “Si” de la Anunciación cuando el ángel le comunica que ha sido elegida para ser la Madre del Hijo de Dios. Asume  la responsabilidad del ideal que nunca soñó pero que estaba en el Proyecto de Dios. Y ella, a su vez, se preparó para este encuentro culminante de su vida de mujer al sentirse íntimamente unida a su Creador formando en su seno el cuerpo de la persona del Hijo de Dios, Jesús.

Misterio profundo que sobrepasa nuestra inteligencia pero una realidad y una verdad en la que se fundamente nuestra fe. La vida de la jovencita María cambia. Ahora es madre y llamada a formar un hogar que dé acogida al niño que va a nacer y después a acompañarlo en su proceso de crecimiento para que pueda cumplir la misión que el Padre le ha encomendado: anunciar e iniciar el Reino de Dios en el mundo.

Qué hogar proyecta y construye la joven María para que su hijo pueda realizar plenamente como persona cumpliendo a cabalidad con su misión, ella como mujer, madre y esposa virgen y José como esposo virgen y padre adoptivo?.

Construye una familia sobre tres pilares:

  1. Fidelidad al Proyecto de  Dios mediante la contemplación y la oración. “Meditaba y guardaba todas estas cosas en su corazón” encontramos en el Evangelio cuando nos habla de María. Toda persona es un misterio que vamos descubriendo lentamente en la medida que le ayudamos a crecer íntegramente respetando su libertad. Es lo que hizo María consigo misma con Jesús y con José. Es centro y protagonista en el hogar, pero impulsada por su hijo y acompañada por José.
  2. El Amor a Dios, a los suyos y a todas las personas. Este amor la lleva a respetar a su esposo José como cabeza y corresponsable de las tareas de la familia y también a respetar a su Hijo preparándolo para la misión que va a realizar. Todo mediante el diálogo, porque, a veces, hay situaciones que no las entiende, como por ejemplo, cuando Jesús queda en el templo de Jerusalén sin avisar a ellos.
  3. Acompañamiento en las buenas y en las malas. En el nacimiento del Niño recibe elogios, cuando peligra la vida del Hijo porque Herodes le quiere matar, huye a Egipto, le comunican que Jesús se ha vuelto loco, se presenta ante él y recibe su elogio: “Quien cumple la voluntad de mi Padre, ese es mi padre, mi madre, mi hermano y mi hermana”. Y finalmente la encontramos al pie de la cruz mostrándose como digna madre del Hijo ajusticiado injustamente.

 

Lo que acabo de describir es la familia ideal protagonizada por una mujer joven maravillosa como es la Virgen María. Pero hoy, en nuestra sociedad, que tipos de familias encontramos? Yo aglutinaría en dos tipos con sus excepciones, sin emitir un juicio de valor sobre los mismos. Familias al estilo de vida urbana y Familias al estivo de vida rural.

 

  1. 1.       CARACTERISTICAS DE LAS FAMILIAS AL ESTILO DE VIDA URBANA.

Son familias nucleadas, es decir, padres y no muchos hijos. Suele haber poco tiempo para la convivencia y el diálogo debido al trabajo o las modas culturales reclaman. Son muy influenciados por los medios de comunicación social y, por lo tanto, para muchos excusa para la falta de diálogo. Ante la profunda crisis social y estructural, la familia tiene miedo al futuro y se refleja la visión pesimista ante la vida, poco diálogo, posturas inflexibles, deterioro de la salud física y psíquica.

Hay miedo a la educación de los hijos y se suele confiar ésta a otras instituciones muy tempranamente. Con lo que esto supone de positivo y negativo. Incluso la vivencia religiosa se comparte muy poco en familia. Aumentan cada vez más las familias atípicas, madres solteras, separados y divorciados, viudos y viudas y hasta formas de convivencia que abogan por un reconocimiento social desde una vivencia homosexual o lesbianas

Finalmente, tienen poco sentido de la militancia social y de la solidaridad a pesar de la gran información de la que disponen. Se valora mucho, y cada vez más, la búsqueda de la calidad de vida, desde un narcisismo o individualismo a veces sospechosa.

 

  1. 2.       CARACTERISTICAS DE LA FAMILIA AL ESTILO DE VIDA RURAL.

Se debe resaltar con fuerza el gran significado y valor de la mujer en la perspectiva familiar. La figura de la mujer, más como madre que como esposa, tiene un destacado papel no sólo en la constitución familiar sino en hacer posible la persistencia de esta unidad y el crecimiento y aún el progreso de los hijos.

Como esposa, y ante una situación todavía de machismo, padece muchas veces situaciones difíciles y aún violentas por mantener su hogar y porque a sus hijos no les falte el pan.

Las dificultades más graves en el matrimonio surgen del machismo, del alcoholismo, de la valoración del varón por encima de la mujer, el concepto de autoridad, las tempranas uniones. Son formas marcadas, clásicas en la cultura rural pero permanecen en el ámbito urbano, en mayor o menor grado, a la hora de una relación normal en el matrimonio. La culminación de las dificultades es sin duda la ruptura del matrimonio y también la generalización de la violencia física contra la mujer, que sufre, a veces, demasiado pacientemente, aunque cada vez menos las consecuencias del machismo.

Generalmente se dan familias de muchos hijos que nacen de un compromiso estable pero a los que hay que añadir otras que son consecuencias bastantes generalizadas: los hijos de madres solteras, los hermanos de padres distintos, bien por sucesivos padres diferentes o también, a veces, procedentes de padres que han tenido hijos de mujeres distintas.

La carencia de trabajo, los salarios insuficientes, la carestía de vida, las condiciones de promiscuidad en la vivienda, la falta de espacios de sana diversión, el deterioro de la salud. Las dificultades para el estudio de los jóvenes. Todo ello en su conjunto crea un clima de ansiedad y de desasosiego que es difícil de superar.

Ante la escasez de trabajo, es ya notable también la emigración de algún miembro de la familia a otros países para poder mantener su familia, se da el aspecto más grave de la desintegración.

En lo religioso, bajo la figura de la madre los hijos comprenden mejor a Dios que bajo la figura del padre. La madre se dedica a su labor con esa visión religiosa de dedicación y sacrificio, de misión. Es una referencia central.

Por otra parte, la sociedad moderna y su nueva cultura está entrando con fuerza sobre todo a través de la presión que ejercen los medios de comunicación. Esto hace que los valores y aún las formas culturales, estén en permanente proceso de cambio. Este cambio trae consecuencias positivas y negativas a la vez.

Después de esta breve descripción de la realidad de la familia paraguaya, las preguntas que nos surgen son: Cómo evangelizarlas?. Qué conversión pastoral nos exige la Nueva Evangelización?  Como pueden ser los jóvenes protagonistas de la evangelización de su propia familia?

Atendiéndonos específicamente a ésta última pregunta, afirmamos que la Iglesia tiene mucha esperanza en ellos nos dice el Documento de Aparecida: “ Los jóvenes representan enorme potencial para el presente y el futuro de la Iglesia y de nuestros pueblos, como discípulos y misioneros del Señor Jesús. Los jóvenes son sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos de Cristo. Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni la entrega de la vida, pero sí una vida sin sentido. (…). Tienen la capacidad para oponerse a las falsas ilusiones de felicidad y a los paraísos engañosos de la droga, el place, el alcohol y  todas las formas de la violencia. En la búsqueda del sentido de la vida, son capaces y sensibles para descubrir ella llamando particular que el Señor Jesús les hace”. (.D. 443).

Son hermosas potencialidades que este Documento indica a los jóvenes, pero. ¿Cómo pueden aplicarlas a la evangelización de la familia superando los desafíos y peligros que les ofrece la sociedad?

  1. 1.       Asumiendo su propia realidad, sin revelarse a la misma mediante actos y actitudes de su propia dignidad de personas y de la armonía social. Al contrario, incitando valores que necesitan las familias para constituirse como familia para constituirse como familia. Por ejemplo: el amor, la comprensión el diálogo, el perdón, la solidaridad, siguiendo las enseñanzas de Cristo y el ejemplo de la Virgen María. No es fácil porque, a veces o muchas veces, se sienten solos, sin saber en quien apoyarse y cómo conjugar los sentimientos adversos que existen en ustedes, queridos jóvenes. Por ello:
  2. 2.       Formarse con una familia integral en donde valores humanos y cristianos están presentes y forman parte de su identidad personal. De tal forma que identificados con ellos se sienten realizados como personas y felices de vivir su juventud con las exigencias que implica. Significará ir  contracorriente pero también luz que ilumine y cuestione en medio de tanta oscuridad y al mismo tiempo sal que da nuevo sabor a la estructura familiar a medida que van impregnando en ella esta nueva forma de relacionarse y de convivencia.

Ir creando familias en comunión como consecuencia de las nuevas mentalidades que se van perfilando a raíz de la nueva escala de valores que se acepta y se quiere, partiendo de Cristo motor y eje de la estructura familiar. Habrá tiempos para orar, tiempos para compartir, tiempos para descansar y distenderse. Es el fruto de la Nueva Evangelización que ha creado una nueva estructura de convivencia.

 

  1. 3.       Ser responsables de sus propias obligaciones y coherencia de vida.

Más que lamentaciones son nuevos comportamientos que ayudan al cambio de los demás. Requiere tiempo y paciencia, y, por lo tanto, la perseverancia, convencidos de lo que uno es y quiere a partir de un encuentro personal que han tenido con Cristo. Identidad con El para ser verdaderos discípulos misioneros suyos.

Su ingreso en nuestros corazones y en la casa trae paz., el publicano quería paz en medio de múltiples riquezas que poseía, la consiguió al permitir que Cristo entre en su casa y aceptar las exigencias de su presencia entregando la mitad de sus bienes a los pobres y devolviendo cuatro veces más a las personas que las hizo daño.

Cristo nunca deja indiferente, su ingreso y su presencia en los corazones, transforma a las personas y crea nuevas estructuras basadas en el amor, en el espíritu de servicio y en clima de paz y armonía. La religiosidad se ha transformado en la vivencia de Cristo en las personas, en la estructura familiar.

Así se van gestando matrimonios que gustan del sacramento del matrimonio y familias evangelizadas. A menudo son los hijos los agentes propiciadores de estos cambios a partir de sentir la necesidad de compartir y vivir con los suyos su experiencia del encuentro con Cristo. Son así protagonistas en la evangelización de la propia familia.

 

        4. Tener sentido de pertenencia.

Implica sentirse corresponsable en todas las dimensiones y aspectos que conforman la familia. Tener una presencia activa para realizar de la familia un hogar de convivencia que comparten sus vidas porque se sienten a gusto, se hallan juntos porque se complementan y sienten necesidad los unos de los otros. Superar así el  individualismo que aísla en su mundo y despertar o hacer descubrir el valor de la persona a los integrantes de la familia, mediante la motivación del diálogo para el relacionamiento mutuo y mayor vinculación natural y armoniosa entre si.

Exige a los jóvenes amor a la familia, priorizar las actividades de la familia, aceptar las diferentes mentalidades, caracteres y diferencias que existen en todo grupo humano. Ser impulsor y nexo en la comunión.

No es una misión fácil pero sí posible y necesaria. Tienen capacidad y medios a ejemplos de Jesús. Él supo formar la comunidad de los doce con el amor, con la paciencia, con el diálogo, con la entrega generosa y la convivencia diaria, a pesar de proceder los doce apóstoles de distintas culturas, tener diferentes caracteres y ambiciones personales. A nosotros, como Iglesia, nos toca ayudarles o discernir y a asumir estas líneas de acción acompañándoles y orientándoles en su crecimiento integral.

Pidamos a Jesús y muy particularmente para los jóvenes, a quienes dirigimos estas reflexiones, que nos envíe su espíritu y que nos haga un corazón sencillo para comprender y asimilar sus enseñanzas como le hemos escuchado en el evangelio.

Que nuestra Madre la Virgen María nos ayude a ser como ellas protagonistas en la evangelización de nuestras familias.

Así sea.

Ignacio Gogorza Izaguirre.

                                                                                                                  Obispo de Encarnación.

 

 

 

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Santa Sede oficializa programa de visita de Francisco en el Paraguay

26 mayo, 201526 mayo, 2015
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Monseñor Eliseo A. Ariotti, Nuncio Apostólico en Paraguay dio a conocer a través de una conferencia de prensa, esta mañana, en el local de la Nunciatura el programa oficial de la VISITA DEL PAPA.

El Nuncio Apostólico de Su Santidad estuvo acompañado de Monseñor Claudio Gimenez, Presidente de la CEP, Mons. Edmunvo Valenzuela, Arzobispo y Coordinador General de la VISITA DEL PAPA; y el Presidente de la República, Horacio Cartes acompañado del Ministro de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga y Leila Rachid, responsable de la Visita del Papa por parte del gobierno

Viernes 10 de julio de 2015 9.30 Visita al Centro de Rehabilitación Santa Cruz – Palmasola 11.00 Encuentro con los obispos de Bolivia en la iglesia parroquial de La Santa Cruz 12.45 Ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Viru Viru 13.00 Salida en avión hacia Asunción (Paraguay) 15.00 Llegada al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi de Asunción Ceremonia de bienvenida 18.00 Visita di cortesía al Presidente de la República en el Palacio de López 18.45 Encuentro con las autoridades y el cuerpo diplomático en el jardín del Palacio de López Sábado 11 de julio de 2015 8.30 Visita al Hospital general pediátrico “Niños de Acosta Ñu” 10.30 Santa Misa en la explanada del Santuario mariano de Caacupé 16.30 Encuentro con representantes de la sociedad civil en el estadio León Condou del colegio San José 18.15 Celebración de las vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y movimientos católicos en la Catedral Metropolitana de Asunción Domingo 12 de julio de 2015 8.15 Visita a la población del Bañado Norte (Capilla de San Juan Bautista) 10.00 Santa Misa en el campo grande de Ñu Guazú Ángelus 13.00 Encuentro con los obispos de Paraguay en el Centro cultural de la Nunciatura Apostólica 13.30 Almuerzo con los obispos de Paraguay y el séquito papal 17.00 Encuentro con los jóvenes en el litoral Costanera 19.00 Salida en avión hacia Roma

LA CEP DECLARA UN TIEMPO DE GRACIA EN EL PARAGUAY

26 mayo, 2015
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COMUNICADO

A los presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, fieles cristianos y a todas las personas de buena voluntad: En el contexto y en preparación de la próxima visita apostólica del Papa Francisco al Paraguay, la Conferencia Episcopal Paraguaya, CEP, declara un Tiempo de Gracia que se extiende desde la fiesta de Pentecostés —24 de mayo— hasta el inicio del año de la Misericordia, 8 de diciembre de 2015.

La visita del Santo Padre al Paraguay es un don de la gracia de Dios que recibimos agradecidos, pero que también nos compromete a compartirla con todos nuestros hermanos.

En consonancia con la invitación explicita del Papa Francisco, nos comprometemos a abrir las puertas de nuestras comunidades para que todos, cercanos y “alejados”, podamos volver a Cristo, nuestra Alegría y nuestra Paz. «Serán puertas abiertas, sin aduanas ni burocracias, para recibir especialmente a los más pobres, los más alejados y los que quieran completar su camino sacramental y volver plenamente integrados a la comunidad».

El objetivo pastoral de la declaración del Tiempo de Gracia es proponer un itinerario catequético a todos los que desean fortalecer, renovar o retomar el camino de la fe.

Se propone que en las 7 semanas que se tiene, desde la fiesta de Pentecostés hasta la llegada del Papa (aunque este tiempo no será exclusivo), se tenga la oportunidad de vivir un Itinerario Catecumenal, que sea un tiempo de Gracia no sólo para los que quieran retomar su camino de fe sino para los mismos anunciadores del Evangelio de la Alegría. Se pone a disposición de las comunidades eclesiales y de los agentes pastorales un material que contiene 7 encuentros, uno por semana, para desarrollar este itinerario catecumenal que culmina con la celebración (o la renovación) de los Sacramentos de Iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía para adultos y jóvenes, mayores de 18 años.

La visita papal podría ser un tiempo de Gracia también para todas las parejas que quieran consagrar su Matrimonio delante del Señor, después de años de fiel convivencia y de generosa entrega mutua y hacia los hijos. Este Itinerario catecumenal se constituye en una oportunidad no sólo para la preparación de la visita del Papa, sino una herramienta concreta para la catequesis de adultos en todo el proceso de misión permanente.

Los Obispos del Paraguay invitan a que, con sencillez de espíritu, se acoja este Tiempo de Gracia como una oportunidad para la conversión personal y eclesial, para que el Reino de Dios se haga presente en nuestra Iglesia y en nuestro país.

Asunción, 7 de mayo de 2015

 

Obispos del Paraguay

Comisión de la Visita Papal convocó a directivos de medios para coordinar transmisión televisiva

26 mayo, 2015
2-610x259La Comisión Nacional de la Visita Papal mantuvo en la tarde de este miércoles 20 una reunión con directivos y representantes de Medios televisivos, tanto del sector privado como del Estado. El objetivo fue presentar aspectos de la organización prevista con motivo de la presencia del Santo Padre en el Paraguay, del 10 al 12 de julio del presente año, y acordar la conformación de un Pool de Medios, que permita la transmisión televisiva de las diversas actividades que realizará el Papa Francisco en nuestro país. El encuentro fue encabezado por Juan Carlos López Moreira, Ministro Secretario General de la Presidencia de la República y Coordinador General por parte del Poder Ejecutivo para la visita papal, la Embajadora Leila Rachid, Coordinadora Adjunta, y Monseñor Adalberto Martínez coordinador general de la comisión de comunicación. Además, estuvieron otros miembros que conforman los equipos de trabajo, como la coordinación Conjunta de Prensa y logística. También participó de la reunión el señor Fabricio Caligaris, Ministro de la Secretaría de Información y Comunicación. Durante el encuentro, luego de las palabras de bienvenida, se procedió a la presentación de los coordinadores generales de prensa y de las personas designadas para encabezar el equipo de trabajo técnico que se ocupará de armonizar las tareas en función a los diferentes eventos y lugares donde el Santo Padre desarrollará sus actividades. Asimismo, se realizó la presentación de los planos y las ubicaciones que se establecerán en los diferentes sitios, tanto de las autoridades nacionales, invitados especiales, miembros de la prensa gráfica, radial y televisiva, así como de las personas en general que asistirán a dichos eventos y encuentros con el Papa Francisco. Por su parte, los directivos y representantes de medios que asistieron a la reunión expresaron sus puntos de vista y aportaron ideas para una adecuada conformación del Pool de medios, y adelantaron el compromiso de trabajar coordinadamente para la televisación exitosa del importante evento. Finalmente, se acordó realizar en breve una reunión de trabajo a nivel técnico, para avanzar en los aspectos referidos a los detalles de la transmisión, especialmente, lo relacionado a la generación de señales, distribución de los equipos, camarógrafos y otros aspectos que hacen a la transmisión televisiva.

CONVOCATORIA A CONFERENCIA DE PRENSA

26 mayo, 2015
itinerario-kerigmático-para-adultos-610x259“Volver a Cristo nuestra alegría y nuestra paz” La Comisión de Pastoral y Espiritualidad para la Visita del Papa Francisco al Paraguay, convoca a los medios de comunicación a una CONFERENCIA DE PRENSA, mañana martes 26 de mayo, a las 12:00 horas, en el Seminario Metropolitano (Av. Kubitschek 661 c/Azara) En la ocasión, se dará a conocer el ITINERARIO KERIGMÁTICO para adultos (camino de fe que se centra en la encarnación, muerte y resurrección de Jesús). Los miembros de la mencionada comisión explicarán como se desarrollará este itinerario en términos prácticos en las comunidades. Se agradece la cobertura. Asunción, 25 de mayo de 2015 Comisión de Comunicación Visita Papal